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lunes, 16 de octubre de 2017

Revolución mexicana a través de Shakespeare en el Cervantino

Revolución mexicana a través de Shakespeare en el Cervantino


Teotihuacán en Línea. Guanajuato. El centenario de la promulgación de la Constitución Mexicana de 1917 se celebra este año y para conmemorarlo la edición 45 del Festival Internacional Cervantino generó una línea temática en la que se inscribe el montaje Mendoza de la compañía mexicana Los Colochos Teatro.
La obra, dirigida por Juan Carrillo, se presenta como una adaptación al clásico de William Shakespeare, Macbeth, pero contextualizada en la Revolución Mexicana y mostrada de manera atemporal, misma que ha sido galardonado como ganador del IV Certamen Internacional de Teatro Clásico Almagro Off en España.
 La compañía Los Colochos Teatro, dirigido por Juan Carrillo, presenta el montaje Mendoza, adaptación de Macbeth, como parte de la línea temática sobre la Constitución mexicana del XLV Festival Internacional Cervantino
 “La idea de la revolución es un pretexto para recordarnos que estamos hablando de nosotros y que de hace cien o doscientos años no hemos cambiado mucho en términos de ambición o poder”, señaló en entrevista el director de la compañía.
En entrevista, Juan Carrillo señaló que la idea de adaptar a Shakespeare por sí misma es un clásico, ya que su universalidad nos alcanza a todos. “Vimos, desgraciadamente, que en la tragedia, la ambición, la historia de sangre, la muerte y demás son muy similares a la historia de México, entonces la adaptación fue muy sencilla”.
Para el montaje, Carrillo recurrió al escritor Antonio Zúñiga, quien se vale de licencias literarias de las obras de Juan Rulfo o Elena Garro para proponer un contexto plenamente mexicano.
Al respecto del proceso de creación de Mendoza, el director explicó que la contundencia de la puesta en escena es lograda gracias al largo desarrollo creativo. “El proyecto fue muy esporádico. Tenemos cinco años dando funciones. Previo al estreno estuvimos un año y tres meses en proceso de laboratorio y montaje, antes estuvo dos años la idea del texto, y un año antes con el Macbeth original. Es una idea que se fue desarrollando despacio”.
Esta tragedia aborda temas como la lucha de poder, la corrupción y la violencia. “¿Cuál ha sido el acontecimiento bélico importante en la historia de México? La Independencia, la Revolución Mexicana, que de pronto hacían una analogía a la situación de guerra que sucede en el texto original”, señaló el director.
La Revolución los llevó a ver con un contexto político social actual. La idea de la Revolución es un pretexto para recordarnos que estamos hablando de nosotros y que hace 100 o 200 años no hemos cambiado mucho en términos de ambición o poder”, dijo.
La obra Mendoza se desarrolla al interior de un bar cuya temporalidad es dudosa, “el montaje tiene una mirada contemporánea, aunque hace una alusión a ese México de 1910. La estética y el discurso visual de la puesta en escena intenta ser contemporáneo en el sentido de que ellos no están vestidos de época para que el espectador no se vaya con la finta de que se trate de una historia vieja; sino jugar a que en el imaginario está la revolución y en las acciones, en lo concreto y físico, se trata de esta persona que me puedo encontrar en el Metro”.
La actriz Erandeni Durán, interpreta a Trinidad, un personaje que no existe en el original pero que es la fusión de varios del texto original, comenta que la experiencia del espacio en Macbeth resulta llegar a ciertos extremos. “Es muy complicada porque el público está muy cerca. Hay una invitación constante a jugar con él, a hablarle al público. Eso siempre genera para el actor un riesgo, porque cada público reacciona de forma diferente a los acontecimientos a la sangre, a la cercanía con el actor o la actriz, y en ese sentido es muy interesante”.
Los Colochos Teatro presentan una inmersión a Mendoza a través de un escenario a cuatro frentes con una distancia mínima entre las acciones y el público, obligando a los presentes a reaccionar. “Esto es una experiencia para el público, y como en cada experiencia, cada quien decide cómo vivirla y esa es una de las apuestas del montaje. Hay una cantidad de reacciones que han sido sorprendentes, desde mucho llanto hasta negación; hay gente que no se siente lista de hablar de un asesinato de frente. Ha habido gente que grita”.
Retomar a los clásicos
Juan Carrillo y su equipo de trabajo están convencidos que el teatro contemporáneo presenta una variedad suficiente para apreciar desde las nuevas plumas, hasta los clásicos.
Además de Mendoza, Los Colochos Teatro estrenó a finales del año pasado el montaje Nacahue, a partir de Romeo y Julieta, en donde “deshebraron” la historia de amor clásica como una anécdota de “la incomunicación y de ver al otro como distinto, para apreciar que somos iguales en la diferencia”.

Ese valor agregado a las lecturas clásicas, considera Carrillo, es lo que las hace obras universales, ya que desde el principio se dieron licencias de jugar con sus propias realidades. “Si los clásicos usaron la anacronía y la atemporalidad porque no les importaba la anécdota sino decir algo concreto, nos toca hacer lo mismo con lo que tenemos. Es la necesidad de entender al clásico desde su esencia y no desde su forma. Los clásicos nos siguen diciendo cosas y tenemos la obligación de decir algo a través de ellos”, concluyó Durán

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