…información del Estado de México..información del Estado de México...información del Estado de México...información del Estado de México...información del Estado de México...información del Estado de México...información del Estado de México...información del Estado de México...información del Estado de México...información del Estado de México...información del Estado de México...información del Estado de México...

martes, 7 de agosto de 2018

Óptica Ciudadana ¡PEMEX SI, PEUSA NO!

Óptica Ciudadana 


¡PEMEX SI, PEUSA NO!


Teotihuacán en Línea. Por José Luis Hernández Jiménez. Ahora que, políticamente hablando, existe mayor posibilidad de que los recursos naturales como el petróleo, se cuiden como la niña de los ojos de la nación, parece que los nuevos encargados de tomar decisiones al respecto a partir del 1 de diciembre próximo, están en… otro rollo.  
Habrá que recordar que en los años setentas y ochentas del siglo pasado, cuando al frente del país, estaba un poderoso Partido de Estado, viendo que la deuda externa era agobiante y las arcas públicas estaban exhaustas, al gobierno de entonces se le ocurrió acelerar la extracción de petróleo (y gas) para venderlo al extranjero (“como si fueran tomates”, dijeron), principalmente a los EU. Así, insistieron, saldríamos de la crisis.
Para fortuna de aquellos gobernantes, fueron descubiertos nuevos y ricos yacimientos petrolíferos. Don Horacio Flores de la Peña, quien trabajaba en el gobierno de entonces como Secretario de Patrimonio y Fomento Industrial, dijo que estábamos nadando en el oro negro, ya que “había petróleo hasta en las cubetas”. Con esta situación a su favor, el gobierno siguiente, metió el acelerador en su labor de vendedores rápidos de dicho recurso natural. Decían aquellos señores, que había que vender rápido para hacernos ricos pronto. Incluso se aventuraron a decir que los mexicanos “debíamos prepararnos para administrar la abundancia”. 
Les dijimos (desde el Partido Mexicano de los Trabajadores, PMT, 1974-87) que no, que había que cuidar esos recursos naturales, recordándoles que no había que venderlos como materia prima, pues no son renovables y, en todo caso, procesarlos aquí, vía la industria petroquímica. Desarrollando dicha industria, argumentamos, con el petróleo y el gas se podría fabricar casi todo lo que el ser humano, utiliza en su vida cotidiana. Entonces, como país, le sacaríamos “mas jugo” a esa materia prima.  Así han hecho las naciones que hoy son ricas.
No se debe, insistimos, poniéndoles ejemplos para niños, vender maderas preciosas como si fueran leña. Y…no nos hicieron caso. 
Si hacen eso, advertimos, se va a petrolizar la economía, vamos a depender de la venta del petróleo al extranjero y ese extranjero, EU principalmente, nos va a controlar y…..nada. Puros oídos sordos encontramos a nuestras voces de alerta.
Pusieron al frente de PEMEX, a Jorge Díaz Serrano, un amigo íntimo del Presidente de entonces, ingeniero, que trabajaba como contratista de petroleras y que, además, estaba asociado con otro contratista pero norteamericano, George Bush, que había sido Director de la CIA y quien a la postre, se convertiría en Presidente de ese país.
Llevaron al cabo su “estratégico” plan, para aprovechar las oportunidades comerciales del momento aquel y así “hacernos ricos”. Eso juraron.
Así, vendieron todo el petróleo (y el gas) que pudieron, se enriquecieron ellos, sus amigotes y socios que les acompañaron, e incluyeron en el saqueo, por cierto, a los lideres del sindicato petrolero. EU se dedicó a almacenar en cavernas todo el petróleo que nos compró, para satisfacer su necesidad futuras y para especular con el precio. ¿Y los mexicanos? Sí, de crisis en crisis. “¡En este país petrolero, de hambre se muere el obrero!, gritábamos en las manifestaciones.
Luego vino otro gobierno autodenominado de la “Renovación Moral de la sociedad” (no hay nada nuevo bajo el sol, ¿verdad?). Y al ingeniero  Díaz Serrano, ex Director de Pemex, convertido ya en ese momento en flamante Senador de la República, le tuvieron que quitar el fuero – desde entonces el fuero de políticos encumbrados, desapareció de la ley – para meterlo al bote.   
Pero los gobernantes en turno, desde entonces, no han comprendido que los hidrocarburos son de la nación, para beneficio de los mexicanos del presente y del futuro. En los hechos desde aquella época a la fecha, aunque oficialmente el petróleo está nacionalizado, dichos recursos y anexas, fueron saqueados y privatizados; es decir, beneficiaron a pocos.
Tal ha sido la confusión que, hasta a líderes que se decían de oposición y “de izquierda”, se les ocurrió promover, durante la última década del pasado siglo “una cooperación de todos los mexicanos para comprar la industria petrolera”. Tuvieron que parar su campaña porque un mexicano claridoso de entonces, el Ingeniero Heberto Castillo Martínez, airado les reclamó “¿cómo vamos a cooperar para comprar lo que es nuestro, de los mexicanos, no se supone que el petróleo esta nacionalizado?”. Juntaron mucho dinero. No se supo cuánto ni qué hicieron con él. 
Total, que el manejo gubernamental de la industria de los hidrocarburos, no ha sido el mejor. Y las consecuencias las estamos pagando: el petróleo casi se nos acaba, ya no vendemos gas a EU, al contrario, ellos nos venden gas, ya no vendemos gasolina, sino que compramos el 70 por ciento de la que consumimos, porque hacerla aquí, sale más cara. Pemex esta endeudado con 106 mil millones de dólares (en 1981, PEMEX debía 20 mil millones de dólares), la deuda externa del país equivale al 42 por ciento del PIB (en 1981, cada mexicano al nacer ya debía 34 mil 500  pesos, en este 2018, cada mexicano al nacer ya debe 80 mil pesos); las refinerías semejan carcachas pues su situación es lamentable: las de Ciudad Madero (Tamaulipas) y Minatitlán (Veracruz), están, prácticamente, cerradas, las de Salamanca (Guanajuato), Cadereyta (Nuevo León), Tula (Hidalgo) y Salina Cruz (Oaxaca), trabajan al 30 por ciento de su capacidad. La industria petroquímica, con sus complejos “Cangrejera” y “Morelos”, han sido  ninguneadas pues de haber aportado el 8 % del PIB a fines del siglo pasado, hoy apenas aportan el 2 %. Al Instituto Mexicano del Petróleo, ya ni lo pelan,….
Y todo porque lo esencial de la política petrolera gubernamental, desde los años ochentas del siglo pasado, ha sido extraer lo mas que se pueda del crudo, para venderlo, lo mas que se pueda.  
Estamos pagando el precio de políticas equivocadas sobre energéticos. Para colmo no hay a la vista nuevos grandes yacimientos petrolíferos, como antes, a ras del suelo. Al parecer solo existen en pozos más profundos y… en pleno mar.
Y es que la producción petrolera ha bajado: En el 2004, fue de 3.4 millones de barriles por día; Actualmente, 2018, es de 1.9 millones de barriles por día (79,167 barriles cada hora ó 3,299 barriles por minuto).  
Para eso, dijeron los de arriba, tenía que haber una reforma energética, para superar esa situación. La clase política se tardó 8 años en aprobarla. Quizá haya sido tarde. El principal punto en la Reforma Energética es que ahora queda abierta la posibilidad de que capital privado nacional o extranjero, participe en la extracción petrolera, se supone en zonas de mayor profundidad, precisamente porque PEMEX no tiene la capacidad para hacerlo. ¿Frutos de tal Reforma? Sustancialmente aun no los hay. 
Ha habido 100 licitaciones y han participado 70 empresas de 18 países pero…De dichas empresas, solo 3 trabajan: dos mexicanas “Diavasofshore”, que produce 3 mil barriles diarios, y “lifting”, que produce 6 mil barriles por día, Y una empresa canadiense, “Renainssance Oil Corp.”, que produce 4 mil barriles por día. Cada día, esas empresas producen lo que Pemex en 4 minutos. Pemex produce el 99.9 por ciento de petróleo; el resto, 0.1 por ciento, particulares.  Todo ello hace que si actualmente, el barril de crudo cuesta 65 dólares, al día se cobran 123 millones 500 mil dólares por día. …¡al año, se cobran 45 mil millones de dólares!
Pero a partir del 1 de diciembre, habrá un nuevo gobierno. Uno debe esperar que sea menos malo que los anteriores. Por lo pronto, el virtual nuevo Presidente, AMLO, el 31 de julio pasado anunció sus “cuatro proyectos estratégicos en energía, para dejar de importar gasolinas y para que el precio de la energía eléctrica, baje, en tres años. Para lo cual se invertirán 175 mil millones de pesos”. Ellos son:     
1).Producir en 2021, 600 mil barriles diarios mas de petróleo para llegar a 2.5 mdbd.
2).Rehabilitar las 6 refinerías existentes, invirtiendo 49 mil millones de pesos.
3).Construir otra refinería, en Dos Bocas, Paraíso, Tabasco, invirtiendo 160 mil millones de pesos (8.5 mil millones de dólares – antes dijeron que costaría 6.5 mmdd - con la sospecha de que habrá capital alemán invertido. 
4).Producir mas energía eléctrica, dejando de cerrar centrales de la CFE y rehabilitando mas presas. Y…¿por qué dejar de cobrar a los morosos 40 mil millones de pesos? ¡Ese anuncio es una invitación a que nadie pague la luz!
Con todo respeto (así se dice ahora, ¡eh!) creo que la política petrolera iniciada en los años ochentas del siglo pasado, (“extraer la mayor cantidad de petróleo…”) …¡es similar a la que se va a aplicar en el sexenio que está por comenzar!
Aparte de la refineria nueva, que es buena idea, una política diferente y mejor sería:
Evitar mas alzas al precio del gas domestico…
No descartar a priori, el Fracking…
Volver a impulsar la petroquímica básica y secundaria….
Invertir para lograr desarrollar más y mejores fuentes de energía alternativa, limpia…
Desalentar el uso de automotores…
Guardar, en lugar de vender a los EU (aunque se enoje el nuevo amigo de don Peje, Donald Trump), el petróleo que se logre extraer.
Quizá se requiere recordar la antigua consigna de “¡PeMex Sí, PEUSA No!” 
O ustedes, estimados lectores (as) ¿qué opinan?  

Notitas: Una.- Que ya se supo que quien le pondrá la Banda Presidencial a don Peje, el próximo 1 de diciembre, en su carácter de Presidente de la Cámara de Diputados, será un ex priísta, diazordacista, foxista y hoy amlista, Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Laso de la Vega. También queda claro, que el próximo Secretario de Relaciones Exteriores, será otro ex priísta, exsalinista, autor intelectual de la catástrofe económica de la línea 12 del Metro capitalino, Marcelo Ebrard Casaubond. Igual se anunció que el (casi) nuevo Director de la Comisión Federal de Electricidad, será otro ex priísta, ex Secretario de Gobernación y a la sazón ex Presidente de la Comisión Federal Electoral de cuando “se cayó el sistema”, en 1988, salinista, ex Secretario de Educación Pública, ex Gobernador de Puebla, supuesto responsable político del asesinato, en 1984, del prestigiado periodista Manuel Buendía, Manuel Bartlet Díaz; Y que el nuevo Director de Pemex, un Ingeniero Agrónomo y ganadero, lo será por ser un amigo íntimo del casi Presidente electo y….O sea que, cuando despertamos…¡el dinosaurio seguía allí!  Dos.- Que, hay que ver “El Movimiento de 1968, en TvUNAM, miércoles y viernes a las 21 horas. Y “Trotsky” en el 22, miércoles y sábados a las 22 horas. Tres.- Que van aplausos y mas aplausos, para los deportistas mexicanos que lograron, en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, ¡341 medallas: 132, oro, 118, plata y 91, bronce!

No hay comentarios: