jueves, 5 de diciembre de 2013

¿Reforma energética? 4

¿Reforma energética? 4


Teotihuacan en línea. Artículo de José Luís Hernández Jiménez. Entiendo que quienes apoyan la propuesta del Presidente de la República, de reforma energética, alegan la exitosa, dicen, experiencia de países, como Noruega, Colombia, Brasil y de otros, que han realizado reformas que incluyen la asociación de sus respectivas empresas estatales con particulares y con particulares extranjeros.
El caso de Colombia, por ejemplo, luego de estar a punto de empezar a comprar petroleo, en 2003 hizo su reforma energética, vendiendo el 12 por ciento de las acciones de ECOPETROL (su PEMEX) a medio millón de sus nacionales, sustituyendo a su Hacienda, como controladora de la empresa, por una Agencia Nacional de Hidrocarburos, permitiendo que particulares exploren igual que la empresa, pero manteniendo el control soberano sobre todo su recurso, aunque el 89 por ciento es de la empresa. En poco tiempo, multiplicó por 10 su inversión y del 11 por ciento que aportaba al fisco, ahora aporta el 24 por ciento de sus ingresos, si mayor problema. Y dicen que va para arriba.         
Brasil hizo su reforma energética en 2009, reforzando su soberanía sobre el petróleo, pero permitiendo la participación de particulares, incluso extranjeros. Hoy, éstos últimos (unas 75 empresas extranjeras) son propietarios del 12 por ciento de PETROBRAS, el 29 por ciento es del Estado y el resto, 59 por ciento, es propiedad de particulares vía acciones preferidas, como bonos sociales y fondos especiales para paliar directamente la pobreza. En solo cinco años redujo sustancialmente sus niveles de pobreza. Y en 2012, tuvo ganancias netas por 9 mil 191.18 millones de dólares (En ese mismo año, México tuvo casi la mitad, o sea, 5 mil millones de dólares).        
El caso de STATOIL, de Noruega, es sorprendente pues apenas en 1975 empezó a producir petróleo (México, lo hizo desde inicios del siglo pasado o, soberanamente, desde 1938), y como su economía empezó a petrolizarse, 15 años después realizó su reforma energética, separando su industria petrolera del resto de su economía, aclarando que sigue perteneciendo al Estado, permitiendo que el 33 por ciento de su empresa estatal, sea de particulares; e invirtiendo gran parte de sus ganancias en un fondo especial que garantiza la jubilación inclusive de lo que hoy es su población infantil. Hoy Noruega es el tercer exportador de gas a nivel mundial (México es el número 17) y, a solo trece años de su reforma, ya tiene operaciones directas en 35 países.
En fin.

Entonces, si bien se vale, tener a la vista esas u otras experiencias, México no tendría por qué copiar algún modelo, pues cada nación es diferente. Cada país tiene sus propias particularidades. Por ejemplo, en nuestro país, la historia del petróleo, que ha sido historia oficial, es decir, solo se dice lo que le conviene al Estado, tiene un peso muy grande, que en otras naciones no lo tiene.
Otra diferencia es que mientras que en los países citados, a los colombianos, brasileños y noruegos, u otros, se les puede vender acciones de aquellas empresas, para que sean copropietarios de las mismas, en México eso no es necesario (como en 1996, lo propusieran ígnaramente, Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador – porque los dueños de PEMEX somos todos los mexicanos. Y ¿cómo vendernos a nosotros mismos, algo que es nuestro?       
Pero lo cierto es que a pesar de que PEMEX sigue siendo una empresa boyante – es el 7º vendedor de crudo en el mundo – se ha empezado a quedar atrás. De las empresas petroleras existentes en el planeta, en el año 2000, esa empresa mexicana ocupaba el 4º  lugar; para el 2004, bajó al 9º sitio y, para el 2011, ya estaba en el 11º lugar. Hoy ya vamos rascando el 13.
Es mas, si el asunto se mira desde la obtención de utilidades antes de pagar impuestos, PEMEX ocupa el 2º, lugar en el mundo, solo debajo de la Exxon. Pero, cuando se le compara con sus similares en el mundo, luego de pagar impuestos, PEMEX baja al sitio número ¡86!
Por cierto, en eso de pagar impuestos y similares, de todas las empresas estatales en el mundo, PEMEX es la reina, pues aporta al SAT mexicano, el 70 por ciento de sus ingresos; En cambio, la empresa petrolera de Venezuela, PDVSA, da el 40 por ciento; Statoil, a Noruega el 20 por ciento, ECOPETROL (Colombia) el 11 por ciento.
U otra comparación interna: Las empresas de mi amigo Carlos Slim (Anérican Móvil) aportan al SAT el 6 por ciento, la Cocacola (FEMSA), el 3.3 por ciento; y Wallmart, el 2.3 por ciento.  
Entonces ¿qué hacer? ¿Qué reforma energética nos es viable? ¿Cómo logramos que PEMEX vuelva por sus fueros y, sin lastimar su crecimiento, siga siendo el sostén principal del país?
A los que dicen que hay que apoyar la reforma que propone el Presidente de la República, no se les puede creer, puesto que argumentan que con ella, México llegará al paraíso terrenal. Ello no es posible; Y a los que se aponen a tal propuesta, tampoco se les puede creer porque juran que de aprobarse, para el país significará el infierno. ¡Ah, esos extremos que siempre se tocan!
O ustedes ¿qué opinan, estimados lectores? Pero lo que resulte como reforma, habrá que cuidarles más las manos, pues…          
Notitas: Una.- Que, ojala y don Peje, quien este martes sufrió un infarto, recupere su salud pronto, ya que lo más valioso en la vida de una persona, es la salud. Dos.- Que Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura 2012, vino a México y ahora nos salió con que “la gente de talento, está fuera de la política y que los que están dentro, son los mediocres”. Pues sí. Tres.- Que de los 34 países miembros de la OCDE (se supone que los más ricos), México queda al último en desempeño escolar, matemáticas, lectura, ciencias, de los alumnos de sus escuelas. ¡Qué gacho! Cuatro.- En cambio, estamos en los primeros entre las naciones más corruptas del mundo. ¡Que feo se siente! Cinco.- Que se agradece su entusiasmo, a quienes participaron en la 1ª Carrera Anual de 8 km., en Los Viveros de Coyoacán, DF, el pasado 1 de diciembre     

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